Siempre me ha gustado dejar plasmado sobre un inmaculado lienzo lo que atina mi mente a concebir. Creo que hay más profundidad para sopesar las situaciones e ir analizándolas calculadoramente; para pensar y corregir, tanto Usted como Yo. Por eso es importante escribir lo que se piensa porque nos permite mayor reflexión sobre lo que queremos decir y porque dejamos también pensar a quien nos interpreta.
Hablar es un don que la naturaleza nos ha dado para poder comunicarnos y entendernos; es el medio que existe para hacer que las personas se comprendan en sus gustos y sentimientos; es un medio para expresarnos solidaridad y aprecio. Sobre la faz de la Tierra y del Universo, me atrevo a considerar, que hasta los cuerpos inertes tienen su forma de comunicación; lo hacen las plantas y lo demuestran estudios de laboratorio: háblale a una planta con expresiones de sincero aprecio y cariño y seguramente se comunicará con su pronta frondosidad y esplendor. Que decir de los animales, que en ocasiones decimos: “solo les falta hablar”; nó, ellos hablan!, es falta de comprender su lenguaje. Y también hablan las estrellas y los quásares y las nebulosas, porque si no lo hicieran nuestros radares y radiotelescopios no los captarían; por eso sostengo que hasta los cuerpos inertes hablan.
Pero el habla es un don que como todos los regalos se saben aprovechar; algunos para expresar los más tiernos sentimientos de aprecio y cariño y otros para lanzar con su venenoso dardo - la lengua -, frases ofensivas y destructivas. Es entonces el habla un legado que la naturaleza entregó a los seres para su comunicación y comprensión.
Y yo hablo, para comunicarme, escribiendo; como lo hacen los Pensadores, los Analíticos, los Literatos, los Académicos, los Poetas, los Cantores; no por presumir, sino porque al igual que como a Usted le nace gritar, vociferar, exclamar, rugir o gañir, yo lo hago por gusto y por pasión.
Yo escribo por que me apasiona que alguien, en lugar de oír y escuchar el artilugio mecánico de mi boca, sienta el palpitar de los sentimientos del alma; porque es más hermoso razonar con el alma y la mente serenamente que propiciar resentimientos cuando a una acción casi involuntaria de nuestro carácter hay una reacción inmediata de nuestra apéndice bucal. Luego es mejor oír el profundo silencio del alma que el acelerado ritmo del corazón. Te invito a que escribas y a que lo hagas con el Alma y con la fuerza de tus sentimientos; si tu deseas extender tu afecto de Amistad no dudes en que hay otras personas como tú que gustan de establecer amistades a través de esta maravillosa herramienta de la red virtual. Un abrazo a quien se tome el tiempo en leerme. Puedes hacer tus comentarios en mi blog o enviar tu comentario privado a mi correo colroma42@hotmail.com